Porque Alemania es el país de la confusión y porque las cosas son porqué si... por eso, cada mes voy a estar "in love".
Todo empezó cuando llegué a Alemania y los ojos azules de Sebastian me dejaron "to loca". Ahí sentí que me había enamorado. Si, enamorado (a mi manera...).
El tiempo pasó y el brillo de la mirada azul de Sebastian se fue perdiendo en el recuerdo, y mi corazón, roto, se fue llenando poco a poco de un nuevo amor diferente, una mezcla de amor, odio, amistad y un sentimiento cada vez más fuerte de "maximun trolling". Si, mi nuevo amor era Dimitar, el "fucking bulgarian".
Pero otra vez, y gracias a la ayuda de Cara-Pelota, el amor que sentí por Dimitar se fue disipando y mi corazón volvió a quedarse roto y vacío.
Parecía que nada más podría pasar hasta que de pronto, volvió a mi vida el amor que una vez ocupó mi corazón (en una noche de borrachera). "El Fucker" se hacía presente de nuevo, pero esta vez sin gorra. la mirada del Fucker traspasó la coraza que mi corazón había formado tras las decepciones anteriores, y otra vez, volví a estar "in love" (por lo menos hasta dentro de una semana).
Y estas son las líneas que puedo escribir, mientras miro el facebook de Fucker y me pregunto si algún día podremos pasear de la mano por las playas de Dortmund (si hace falta, las pinto) junto a nuestro perro (porque el colgante dice que yo de hijos, nada) y junto a su sobrina (que también será la mía, of course).
No hay comentarios:
Publicar un comentario