jueves, 7 de febrero de 2013

Hoy, he descubierto lo que me da MIEDO

Pues bien,  las 6 y pico de la mañana y yo sigo despierta. ¿El motivo? La curiosidad humana.
Llevo gran parte de la noche investigando en la red de Internet. Lo que debería haber sido una noche productiva de estudio, se ha convertido en una noche productiva de búsqueda de información bastante turbia, y he de admitir, que hacía muchísimo tiempo que no sentía tanto MIEDO como he podido sentir esta noche.

Os preguntaréis ¿Miedo? ¿Miedo de qué? Pues bien, mi respuesta es sencilla: Miedo del "Ser Humano", entre comillas, porque estos especímenes no merecen pertenecer a la especie humana.

Tras haber estado investigando durante horas, he llegado a diversas webs en las que se habla de la "Deep Web" o "Web Profunda". ¿Que es eso? Pues es la parte de Internet que no vemos, la que los buscadores no encuentra, la parte turbia de Internet.
Al principio, mi búsqueda fue de lo más interesante: He encontrado programas y aplicaciones para poner navegar por Internet en absoluto anonimato, lo cual me parece muy muy interesante.
Pensé en poner en práctica este tipo de navegación... de hecho, me metí en la web de dicho programa para descargarlo... pero entonces me dio por seguir leyendo acerca de dicho programa, y es ahí donde comencé a pasar auténtico miedo.

Gracias al programa antes mencionado sería posible ya no solamente navegar en el anonimato, sino poder acceder a la llamada "Deep Web" y ver gran parte de aquello que no se ve a simple vista. Obviamente, la idea me pareció más que tentadora y seguí leyendo acerca del tema... ahí la cosa empezó a cambiar. Cuando empecé a informarme sobre que podía encontrarme allí, empecé a cuestionarme si de verdad yo quería adentrarme en la "Deep web" o prefería seguir viviendo mi pequeña burbuja.

Lo que podemos encontrar en la "Deep Web" es lo más degenerado, atroz y turbio de las entrañas del ser humano:
Pornografía infantil de todo tipo (light, hardcore, violaciones, orgías...), necrofilia, zoofilia, zoonecrofilia, manuales de construcción de todo tipo de armas, grupos terroristas, grupos nazis, todo tipo de videos gores (mutilaciones, asesinatos, suicidios...), mercado negro de todo tipo (armas, droga, objetos, humanos, órganos, cadáveres...), redes de sicarios, archivos clasificados de empresas....

Todo esto y mucho más es lo que se puede encontrar a tan solo un "click" si se dispone de dicho software (citado anteriormente). A un solo "click"...
Si ya se quieren ver cosas más "privadas" harían falta otras herramientas de encriptación/desencriptación de datos. Con este tipo de Hardware, lo que se podría ver sería cosas como: Secretos de estado, webs de ejércitos de diferentes países, webs de grupos terroristas, información sobre ovnis, y todo lo citado anteriormente y más cosas...

¿Y si no tenemos el programa para navegar por la "Deep Web"? ¿estamos protegidos de contenidos tan atroces como esos? Lamentablemente, NO.
Investigando, he descubierto todo tipo de webs que podemos encontrar en la red normal: Webs de pornografía (que la verdad, no me asustan ni me afectan, puedo entender perfectamente que existan estas webs y no las veo atroces siempre y cuando sea contenido pornográfico, por así decirlo, "normal"), webs de mutilaciones, webs de asesinatos, de torturas... todas a un nivel mas "light" por así decirlo que las que se pueden encontrar en la "Deep Web"... pero.. JODER!! En la red normal! Al alcance de cualquiera!

Ahora bien, os preguntaréis ¿Y esa tontería te da miedo? Miedo es poco... ¡me da pánico! ¡Terror!
¿Hasta que límites puede llegar el ser humano? ¿Que tipo de persona puede ver esa clase de contenido? ¿Que tipo de engendro puede grabar violaciones, porno infantil, mutilaciones y toda esa clase de cosas?
Eso es lo que me da terror: La sociedad tan enferma en la que vivimos. Personas que a pie de calle parecen normales, pero en sus casas ven este tipo de cosas... es asqueroso, es inhumano, es triste, es terrorífico. Saber que hay gente que se dedica a ver, difundir, crear, este tipo de cosas... A un solo "click"... Estamos a un solo "click" de perder la fe en el ser humano... ¿En qué nos estamos convirtiendo?

En fin... ¿qué mas puedo decir? No se si al final me atreveré a entrar en la llamada "Deep Web" o no... La parte más oscura de mi tiene curiosidad de hacerlo... La parte más humana está aterrada porque la parte oscura quiere entrar... Tendré que darle una vuelta antes de tomar una u otra decisión.

Y esto, es lo que se escribe a casi las 6:30 de la mañana.
Si queréis información sobre alguna de las webs citadas, tan solo hay que pedírmela. Lamentablemente, se donde podéis encontrar gran parte de lo aquí descrito... (Ojo! Sé donde se puede encontrar esto, lo cual no significa que yo lo frecuente).

Saludos de Ostenberg ;)
C.F.J.






domingo, 2 de diciembre de 2012

Historia sin título (parte 1)

Os dejo un "aperitivo" de mi nueva historia jajajajajajaja
A ver que os parece...

Prólogo

No eran tiempos seguros para nadie. La gente había perdido la confianza en todo lo que traspasase los muros de sus casa, e incluso, ya había algunos que empezaban a sospechar de los miembros de su propia familia. El desconcierto se apoderaba de la pequeña villa de Saint Bernard, y poco a poco, la locura invadía los hogares de sus humildes y trabajadoras gentes.

Pero aquel día, todo cambiaría. Los que aún quedaban se había reunido enfrente de la casa dispuestos a pedir respuestas a lo que, desde hacía unos meses, atormentaba aquella pequeña aldea en la que nunca pasaba nada.

- ¡Sal! ¡Da la cara! ¡Todo esto es por tu culpa!
- ¡Sinvergüenza! 
- ¡Fue él! ¡Estoy segura! ¡Él me lo quitó! -Gritaba una mujer histérica, mientras sostenía en sus manos una pequeña mantita de bebé.
- ¡Me lo robó! ¡A mi también me lo robó! -Se sumaba al griterío otra mujer con ojos llorosos.
- ¡Y a mi! ¡ Devuélvemelo! ¡Devuélveme a mi niña!
- ¡Y a mi hijo!

Las voces desesperadas de los habitantes se agrupaba en torno a aquella gran casa que en aquellos momentos pertenecía al médico de la comarca.
El doctor George Turner se había instalado en aquella casa hacía menos de un año, y nunca había habido ningún tipo de problema hasta los dos últimos meses, cuando empezaron a desaparecer los niños del pueblo de manera misteriosa.

Poco se sabía del doctor Turner. Las malas lenguas decían que en su tiempo estuvo casado y que su mujer lo abandonó. Otros decían que fue él quien mató a la mujer. Otros, que siempre fue un mujeriego y nunca estuvo casado... Pero en realidad, nadie sabía exactamente nada acerca del que, hasta el momento, era el médico de la comarca, lo que le hacía el blanco perfecto para las sospechas.

El gentío se agolpaba frente a la puerta de la casa. Los hombres daban golpes, y furiosos, intentaban abrir el macizo portón de hierro que guardaba el lugar. Las mujeres, gritaban y lloraban desconsoladas.
Aquello parecía no tener orden, todo era un caos, un desconcierto, y no parecía que se produjera respuesta alguna por parte del propietario de la casa.

De pronto, un Subaru 360 de color negro se adentró en la zona atrayendo momentáneamente la atención de los allí presentes. El silencio se apoderó milagrosamente del gentío y todo el mundo permaneció a la espera de ver quien, o quienes, eran los que habían llegado al pueblo en un coche como ese, algo poco común en la época, y más, en un día como ese.

El motor del coche se apagó haciendo en estrépito ruido ensordecedor que a mas de uno pilló por sorpresa.
La puerta del conductor se abrió y un hombre corpulento, de estatura media, cabello oscuro y mirada desconfiada, bajó del coche. Aquel hombre, conocido por todos, no era ni mas ni menos que el jefe de policía, Jaime Smith, un hombre que se había ganado un gran respeto entre la multitud debido a sus grandes logros en el cuerpo de policía. Si la noticia había llegado a oídos de Smith, había de tratarse de una situación  grave, que sin lugar a duda, era el caso.

Smith miró a la masa de gente que se agolpaba frente a la casa del médico e hizo un ademán de saludo con la cabeza. Era un hombre de pocas palabras, pero con un gran afán de protagonismo que podía notarse en gestos sencillos como aquel. Cerró la puerta del coche con delicadeza, y sin prisa, bordeó el auto por la parte delantera hasta llegar a la puerta del copiloto. Se detuvo frente a dicha puerta, y con torpe elegancia, abrió la puerta del coche, dejando salir a su acompañante.

Un personaje vestido con una sotana negra, alto y de cabello castaño oscuro, salió con decisión del asiento del copiloto. El obispo de la diócesis, Carl Peters, se erguía con elegancia ante toda la multitud que lo miraba con una mezcla de curiosidad y temor.

- Así que esta es la casa. - se dirigió el obispo al jefe de policía.
- Así es, esta es. Pero no hay de que preocuparse, el Doctor Turner es amigo de la familia, un buen hombre.-contestó Smith quitando importancia al asunto.

Peters frunció en ceño, miró a la gente que lo rodeaba y acto seguido dirigió una rápida mirada a la casa.

- Eso ya lo veremos Sr Smith, eso ya lo veremos...

El silencio reinaba en la calle. Las voces de los habitantes del pueblo que en escasos minutos atrás resonaban en el pueblo, ahora tan solo parecían recuerdos lejanos. En un pueblo tan pequeño como ese, en el que nunca pasaba nada, la presencia de los dos últimos personajes hacía que la tensión aumentase en el lugar, en especial, la del obispo.


Continúo trabajando en ella ;)

martes, 20 de noviembre de 2012

Historia desde los maisales (parte 5)

Efectivamente, a Carol la había robado los unicornios de colores. Lo que para algunos podía ser una tontería, para ella era todo un mundo.
Sus unicornios de colores... sus bebés... sus niños bonitos... ya no estaban donde siempre, alguien se lo había llevado son piedad. ¿Estarían bien sin ella? A Carol no la quedaba mas consuelo que pensar que sí, que sus unicornios podrían apañárselas sin ella.
Carol suspiró profundamente y volvió a mirar hacia su plato con ojos llorosos.

- ¿Y ahora que voy a hacer sin ellos? -Decía con un hilo de voz. - Mi vida ya no podrá ser la misma.

Historia desde los maisales (parte 4)

"¿Qué pasa, Carol?"
"..."
"¿Carol?"
"Carol, di algo"
"..."
"Carol, me estás poniendo nerviosa"
"Chicas, yo los dejé donde siempre..."
"¿Donde siempre? ¿Qué dices, Carol?"
"No, no, no. Dime que no te refieres a..."
"Chicas, me han robado los unicornios de colores"

Carol in Love

Porque Alemania es el país de la confusión y porque las cosas son porqué si... por eso, cada mes voy a estar "in love".
Todo empezó cuando llegué a Alemania y los ojos azules de Sebastian me dejaron "to loca". Ahí sentí que me había enamorado. Si, enamorado (a mi manera...).
El tiempo pasó y el brillo de la mirada azul de Sebastian se fue perdiendo en el recuerdo, y mi corazón, roto, se fue llenando poco a poco de un nuevo amor diferente, una mezcla de amor, odio, amistad y un sentimiento cada vez más fuerte de "maximun trolling". Si, mi nuevo amor era Dimitar, el "fucking bulgarian".
Pero otra vez, y gracias a la ayuda de Cara-Pelota, el amor que sentí por Dimitar se fue disipando y mi corazón volvió a quedarse roto y vacío.
Parecía que nada más podría pasar hasta que de pronto, volvió a mi vida el amor que una vez ocupó mi corazón (en una noche de borrachera). "El Fucker" se hacía presente de nuevo, pero esta vez sin gorra. la mirada del Fucker traspasó la coraza que mi corazón había formado tras las decepciones anteriores, y otra vez, volví a estar "in love" (por lo menos hasta dentro de una semana).
Y estas son las líneas que puedo escribir, mientras miro el facebook de Fucker y me pregunto si algún día podremos pasear de la mano por las playas de Dortmund (si hace falta, las pinto) junto a nuestro perro (porque el colgante dice que yo de hijos, nada) y junto a su sobrina (que también será la mía, of course).

miércoles, 14 de noviembre de 2012

lunes, 12 de noviembre de 2012

Update

He de decir que Carlos ¡ay, omá, qué rico! con tus camisitas y corbatitas.

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